Las muertes por causas eléctricas en Colombia dejaron 262 víctimas durante 2025, según cifras de Medicina Legal divulgadas por el Centro de Innovación y Desarrollo Tecnológico del Sector Eléctrico. El Atlántico registró 20 fallecimientos y ocupó uno de los primeros lugares del listado nacional.
Antioquia encabezó las estadísticas con 38 muertes. Le siguió Atlántico, con 20 casos. Bolívar y Cesar reportaron 19 fallecimientos cada uno, mientras que Cundinamarca registró 18.
Dos casos recientes de muertes y accidentes eléctricos en Atlántico
Uno de los hechos ocurrió el pasado 18 de octubre en el conjunto residencial Vipa Verde, ubicado en el sector de Caribe Verde, en Barranquilla. Allí murió una niña de 12 años tras recibir una descarga eléctrica.
Según el relato de sus familiares, la menor habría entrado en contacto con un cable deteriorado que sobresalía del suelo y estaba conectado a una estructura metálica. Las circunstancias del hecho deben establecerse mediante las investigaciones correspondientes.
Otro caso se presentó en la vereda Alpes de Sevilla, en jurisdicción de Galapa. En ese lugar, el líder comunitario Jimmy Martínez sufrió una descarga eléctrica.
La emergencia ocurrió durante una interrupción del servicio de energía que, según habitantes del sector, se prolongó durante ocho días. El afectado aseguró que recibió la descarga pese a encontrarse a varios metros del poste.
Martínez también manifestó que todavía presenta consecuencias en su estado de salud.
Muertes por causas eléctricas en Colombia: cifras de los últimos diez años
Las estadísticas muestran que el riesgo eléctrico afecta a distintas regiones del país. Entre 2016 y 2025, Medicina Legal contabilizó 2.409 muertes por causas de origen eléctrico en Colombia.
Además, 28 de las víctimas registradas durante 2025 eran menores de edad. Este dato aumenta la preocupación por la exposición de niños y adolescentes a instalaciones eléctricas en mal estado.
Cómo prevenir accidentes y muertes por causas eléctricas
Entre las principales señales de alerta se encuentran:
Cables deteriorados, caídos o expuestos.
Conexiones eléctricas defectuosas.
Olores a quemado cerca de instalaciones.
Chispas en tomacorrientes o conexiones.
Tomacorrientes que se calientan durante su uso.
Estructuras metálicas que podrían estar en contacto con instalaciones defectuosas.
Los especialistas advierten que una estructura metálica también puede transmitir corriente si entra en contacto con una instalación eléctrica dañada.
Por eso, recomiendan no manipular cables, postes ni conexiones que presenten fallas. Ante la presencia de cables caídos o expuestos, las personas deben mantener distancia y reportar el riesgo al operador de red.
Las reparaciones deben quedar exclusivamente en manos de personal técnico calificado.

