El Gobierno ordenó austeridad en las celebraciones navideñas y de fin de año de las entidades públicas. La medida busca limitar los gastos asociados con eventos, reuniones y actividades institucionales durante el cierre de 2026.
La decisión se enmarca en la política de control del gasto público impulsada por la administración del presidente Abelardo De la Espriella. La directriz pretende que las entidades prioricen el uso de los recursos estatales y eviten desembolsos que no resulten indispensables para su funcionamiento.
¿Qué implica la orden de austeridad?
La instrucción está dirigida a las entidades del sector público y plantea revisar los recursos destinados a las celebraciones de Navidad y fin de año.
Este tipo de medidas puede incluir restricciones a los gastos de eventos institucionales, decoración, alimentación y actividades de integración. Sin embargo, los límites específicos deben consultarse en el documento oficial que contiene la directriz.
Control del gasto público al cierre de 2026
La orden se conoce en medio de la discusión sobre la situación fiscal del país y las medidas que busca implementar el Gobierno para contener el gasto estatal.
La administración ha defendido la necesidad de revisar los presupuestos de las entidades y priorizar los recursos destinados a las necesidades de los ciudadanos.
Con esta disposición, el Ejecutivo busca que las celebraciones institucionales no representen gastos excesivos para el Estado durante la temporada de fin de año.
La aplicación de la medida dependerá de las instrucciones impartidas a cada entidad y de los mecanismos de control establecidos por el Gobierno.

