El embajador de Colombia en Suecia, Guillermo Reyes, negó este jueves 18 de junio de 2026 que funcionarios de la misión diplomática hayan participado en una campaña de desprestigio contra Verónica Alcocer durante su estadía en Estocolmo. La respuesta llegó después de que el presidente Gustavo Petro aseguró que tenía nombres de personas que, según él, pagaron para afectar la imagen de la primera dama.
Reyes hizo la declaración en entrevista con Caracol Radio. Allí rechazó los señalamientos del mandatario y aseguró que ni él ni los funcionarios de la embajada promovieron publicaciones contra Alcocer.
Reyes pidió pruebas o una rectificación
El diplomático sostuvo que las acusaciones lo sorprendieron por la relación de amistad que, según dijo, ha tenido durante años con Petro y Alcocer. También pidió al presidente presentar pruebas o rectificar sus afirmaciones.
Según Reyes, la primera dama llegó a Suecia con el propósito de estudiar inglés y desde el inicio manifestó que no quería mantener contacto cercano con la embajada colombiana. El embajador afirmó que Alcocer llevó una vida independiente durante varios meses en Estocolmo.
La Silla Vacía señaló que Petro retomó esta semana el tema y aseguró, sin mostrar pruebas, que funcionarios de la Embajada de Colombia en Suecia pagaron una campaña contra Alcocer.
La estadía de Alcocer en Estocolmo
La permanencia de Verónica Alcocer en Suecia ya había generado controversia por publicaciones de prensa local sobre su vida en Estocolmo. Según La Silla Vacía, Alcocer vivió entre cuatro y cinco meses en esa ciudad durante 2025.
Reyes afirmó que algunas situaciones relacionadas con la actividad social de Alcocer llamaron la atención de autoridades suecas y de la misión diplomática. Sin embargo, insistió en que eso no significó una operación organizada desde la embajada para afectar su imagen.
El embajador también dijo que no tuvo conocimiento de uso de recursos públicos para financiar la estadía de Alcocer en Suecia. “Jamás se trató de recursos públicos”, aseguró en la entrevista.
El caso abre un nuevo frente político entre el presidente Petro y uno de sus embajadores, en medio de cuestionamientos públicos sobre la estadía de la primera dama en Suecia y el papel de la representación diplomática colombiana.
