El viento fuerte de un vendaval interrumpió la tranquilidad de los habitantes del corregimiento de San Sebastián, ubicado en jurisdicción del municipio de Curumaní, Cesar, en el que al menos siete familias resultaron damnificadas por el fenómeno natural.
Fueron horas de lluvia y con ella inundaciones que además estuvieron acompañados de fuertes vientos que arrasaron con árboles, techos de casas, cultivos y otras producciones de los campesinos de la zona, quienes afirman que todos los años viven la misma calamidad.
El secretario de Gobierno local, Hermes Martínez Úrsula dijo que, “en las horas de la mañana junto a los bomberos y la oficina de Gestión del Riesgo hicimos la caracterización de las personas damnificadas de daños materiales. No hubo ninguna víctima causada por el vendaval, solo daños materiales”, sostuvo.
