La Oficina Forense del Condado de Los Ángeles, California, en Estados Unidos, reveló las autopsias de la estrella de la NBA Kobe Bryant, su hija Gianna y otras siete personas, que fallecieron el pasado 26 de enero, en un accidente de helicóptero en zona montañosa de Calabasas, en California.
Según el dictamen, todos los ocupantes sufrieron traumas severos, falleciendo por las heridas fatales inmediatas por el accidente. En el informe, se describe que hubo partes de cuerpos desmembradas, huesos rotos y hedor de combustible en la ropa de los ocupantes del helicóptero.
Los datos forenses, arrojan además, que Kobe Bryant tenía en su organismo rastros de metilfenidato, medicamento para tratar el trastorno de déficit de atención con hiperactividad y la narcolepsia. De igual manera, el informe descartó que, el piloto Ara Zobayan, no tenía en su cuerpo drogas ni alcohol.
A pesar que la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos, dictaminó en un reporte que “la aeronave involucrada en el accidente nunca tuvo fallos mecánicos”, los familiares de los fallecidos denunciaron a Island Express Helicopters e Island Express Holding, por conducta “negligente, ilegal e imprudente”.