La cifra de fallecidos por el terremoto en Birmania se elevó a más de 2.000, según datos respectivos de la junta militar y de la oposición prodemocrática, mientras el régimen castrense cifró en más de 3.900 los heridos.
El portavoz de la junta militar, confirmó en un mensaje de telefonía móvil que el número de muertos asciende ya a 2.056, mientras que hay más de 3.900 heridos a causa del seísmo de magnitud 7,7 que golpeó el pasado viernes zonas del centro-norte del país asiático.
El Gobierno ‘alternativo’, formado por políticos, activistas y líderes étnicos prodemocráticos, señaló que los equipos de rescate internacionales han llegado solo a algunas áreas afectadas en las ciudades de Naipyidó y Mandalay, pero que otras zonas destruidas requieren aun de ayuda.