El Gobierno de Colombia oficializó un decreto que autoriza la venta de cannabis y sus derivados en farmacias para uso medicinal, siempre que el paciente cuente con una certificación médica. La medida representa un avance importante en la regulación del consumo medicinal de la planta y en la consolidación de un mercado formal para este tipo de tratamientos.
El nuevo decreto modifica el expedido en 2016, que regulaba la evaluación y el seguimiento de las licencias para el uso de semillas, cultivo de plantas de cannabis psicoactivo y no psicoactivo, así como la fabricación de derivados. Con esta actualización, el Gobierno busca facilitar el acceso de los pacientes a medicamentos basados en cannabis de manera controlada y segura.
Según fuentes oficiales, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Justicia trabajarán conjuntamente para establecer los lineamientos que permitan la distribución de estos productos en las farmacias del país, bajo estrictos controles sanitarios y de trazabilidad.
La decisión ha sido bien recibida por sectores médicos y empresariales, que consideran que la venta en farmacias contribuirá a combatir el mercado ilegal y a garantizar que los pacientes reciban productos con calidad certificada y respaldo científico.



