Declaran un mes de confinamiento parcial en Países Bajos

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El primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte, anunció este martes la declaración de un “confinamiento parcial” durante cuatro semanas en todo el país porque “es la única manera” de frenar la segunda ola de coronavirus, después de registrar la última semana 43.904 nuevos positivos y convertirse en el tercer peor país de la Unión Europea.

En rueda de prensa, Rutte reconoció que esta medida, que entra en vigor mañana por la noche, “duele” a los sectores afectados y a la sociedad, y anunció que esto incluye el cierre de bares y restaurantes, la prohibición de venta de alcohol y drogas a partir de las 20:00 horas, y la “obligación” de uso de mascarillas en interiores.

Además, se puede tener a un máximo de “tres invitados en una casa por día”, y se prohíben los deportes de grupo de aficionados, no de deporte profesional, que seguirá celebrándose, pero sin público. La medida busca también reducir el uso del transporte público.

Para frenar los contagios, se deben “reducir drásticamente” los contactos sociales y la movilidad, por lo que la medida clave de la estrategia contra la segunda ola es el cierre de bares, restaurantes, terrazas y ‘coffeeshops’, durante al menos cuatro semanas, y Rutte prometió “otro paquete de ayudas económicas” para los negocios afectados.

Además, la venta de alcohol y drogas en las tiendas estará prohibida a partir de las 20.00 horas y hasta las 07.00 horas del día siguiente, quedando también prohibido su consumo en el espacio público en ese mismo horario.

En interiores, y por primera vez desde marzo, el Gobierno prometer buscar una vía legal para “obligar” (y no sólo “recomendar”) el uso de mascarillas a partir de 13 años, y limita a 30 personas el aforo en los teatros, cines y centros de congresos, sin incluir los lugares de culto, las protestas e instituciones como el Parlamento.

Los grupos se limitan a 4 individuos al aire libre, y a tres dentro de una casa, pero este será el número máximo de invitados que se podrá recibir en un hogar “por día”, quedando prohibido celebrar barbacoas, o eventos como conciertos al aire libre y carnavales.

El Ejecutivo no aplicará medidas estrictas al sector educativo, porque “es muy importante” mantener a los niños en las clases presenciales, pero los alumnos de más de 13 años deberán usar mascarilla fuera del aula.

Los menores de 18 años podrán seguir practicando deportes en equipo, pero con los comedores deportivos, las duchas y los vestuarios cerrados.

Los adultos sólo podrán practicar deportes de forma individual, o en un grupo de máximo cuatro personas, mientras que los eventos deportivos de aficionados quedan prohibidos, y el deporte profesional, como el fútbol, podrá seguir celebrado partidos sin público.

El uso del transporte público se limitará a los viajes “estrictamente necesarios”, como por ejemplo a los empleados de “profesiones esenciales” (profesores, médicos, policías, etc.), o a las visitas a un familiar gravemente enfermo.

Estas medidas son incluso “más estrictas” de lo que había aconsejado al Gobierno holandés el equipo de gestión de brotes (OMT), que le asesora durante la pandemia, según reconoció Rutte, que prometió una “vuelta rápida a una vida más normal si la sociedad se adhiere a estas medidas” en las próximas semanas.

“Si no hacemos nada ahora, las cifras se duplicarán de nuevo en las próximas semanas. No podemos pedirles a los trabajadores de la salud que sigan pasando la fregona, si les dejamos el grifo abierto”, metaforizó el ministro de Sanidad, Hugo de Jonge.

La propagación del coronavirus continúa “sin cesar” en Países Bajos, reconoció hoy el Instituto de Salud Pública (RIVM), que registró la última semana un total de 43.904 nuevos positivos, un 60 por ciento más que el periodo anterior, y contabilizó casi 7.400 positivos en las últimas 24 horas, 550 más que ayer, lo que supone otro récord en lo que va de mes.