Durante la noche de este viernes, 9 de agosto, cerca de 100 soldados del Ejército Nacional habrían sido retenidos en la zona rural de San José del Guaviare por un grupo de personas que se identifican como “miembros de guardias campesinas”, según informes de varios medios de comunicación nacionales.
Los uniformados, que se encontraban realizando operaciones en las veredas Chuapal y Bocas de Caño Capra, fueron detenidos en medio de la presión que, al parecer, las disidencias de las FARC ejercen sobre los pobladores de la región.
Los hechos ocurrieron en medio de un contexto complejo para este territorio, marcado por la creciente inseguridad en las regiones de Guaviare y Meta, donde la extorsión y el secuestro han generado una situación crítica. De acuerdo con los reportes, los soldados, aunque mantienen su armamento y pertenencias, se encuentran rodeados por la comunidad, que les impide continuar con su desplazamiento.
Se espera que en la mañana de este sábado, una comisión conformada por autoridades locales y organismos de socorro llegue al lugar para mediar en la situación. La presencia de esta comisión es fundamental para determinar las condiciones en las que se encuentran los militares y para intentar resolver pacíficamente el incidente.
La revista ‘Semana’ informó que la retención de los uniformados se atribuye a Alexis Guerra, alias ‘Cantarino’, un integrante de la estructura Jorge Suárez Briceño. Este individuo habría sido el encargado de citar a los soldados en el lugar donde finalmente fueron retenidos.
Este incidente se produce en un momento de especial preocupación en el país por el aumento de la violencia y el crimen organizado. El ministro de Defensa, Iván Velásquez, había revelado recientemente un incremento significativo en las cifras de secuestro y extorsión durante los dos primeros años del gobierno de Gustavo Petro. Según los datos oficiales, el secuestro ha aumentado en un 70,8%, mientras que la extorsión ha crecido en un 29%.
